Y ¿por qué experimentamos dolor?

Y ¿por qué experimentamos dolor?

Ayer estuve acompañando en su dolor a una de mis mejores amigas, quien acaba de perder a su mamá (hoy quiero, a través de estas letras, expresarle mi cariño y compartir parte del recorrido de mi alma con estas letras). Entre los que estábamos reunidos, por obvias razones, afloró el tema del dolor. Algunos de los que estaban allí se preguntaban por qué Dios nos hace sufrir y experimentar dolor. Entonces, otro de ellos explicaba que Dios nos había enviado el “sufrimiento” y el “dolor”, pero que eran cosas que no podíamos entender.

¿Se imaginan que la vida siempre fuera alegría, abundancia, vida eterna y ausencia de problemas? Solo cierra los ojos por un momento e imagínate la vida durante 50, 60, 70 o 100 años así. Sería completamente aburrida, así como las carreteras de Estados Unidos: seguras, pero planas, rutinarias, poco interesantes.  Así como el auto que va en la carretera ni siquiera se esfuerza por andar, eso mismo nos pasaría en una vida sin curvas, en donde no hubiera alertas ni cambios de dirección, es decir, algo por hacer y aprender. Y eso es lo que debemos comprender acerca de nuestra existencia en este plano terrenal.

El dolor es parte de nuestra existencia y nuestra naturaleza humana. El dolor existe para que despertemos consciencia y seamos mejores personas. Si el dolor no existiera, el que adora su ego, nunca tendría la oportunidad de aprender sobre la humildad, el que es individualista, nunca tendría la oportunidad de darse cuenta que son necesarias las otras personas en su vida, el que no pierde un ser querido, nunca podría recordar el amor, el cariño y la gratitud hacia la persona que se va y nunca aprendería a amar y estar pendiente de las personas que quedan en su vida. Si el dolor no existiera, no movería nuestras fibras más sensibles para poder entregar lo mejor de nosotros a quienes más amamos. Si el dolor no existiera, seríamos completamente mediocres, porque el único medio NATURAL* para poder cambiarnos y transformarnos hacia unos mejores seres humanos, es a través del dolor. El dolor nos transmuta. El dolor se vuelve humildad, compasión, amor incondicional, amor propio, resiliencia, agradecimiento, evolución.

Ahora, no vinimos a sufrir en este mundo, vinimos a ser mejores personas. El dolor es inevitable, el sufrimiento es una opción. Sufrir es quedarte indefinidamente en el dolor y darte golpes de pecho, sin entender la razón por la cual viviste aquel dolor. El sufrimiento nos vuelve mediocres, porque cuando estamos mal, vibrando en el sufrimiento, expandimos ese sufrimiento a nuestro alrededor afectando a quienes nos rodean.  El sufrimiento hace parte del Ego, porque a través del sufrimiento inconscientemente estás esperando a atraer la atención para que un tercero venga a salvarte, incluyendo al propio “Dios”, sin que tú mismo des el primer paso para hacer algo por ti.

Aprendamos a ver la vida desde un punto de vista más alegre, más vivo y menos amargo.  Saquemos lo mejor de nosotros después del dolor para regalarlo al mundo que nos rodea.

Un abrazo

Mapau


 

*¿Por qué digo que el único medio natural? Porque cuando no somos conscientes de que el camino de la vida es evolucionar y tener más consciencia de vibrar en humildad, amor, compasión, agradecimiento, no hay otra forma de aprender a serlo si no a través del dolor. Cuando despiertas consciencia y sabes que la vida te lleva a estos aprendizajes, el dolor va desapareciendo en ti, porque ya has empezado tu camino de transmutación sin necesidad de que la vida te lo vaya mostrando.

Comentarios

  • 13 septiembre, 2019
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    Adriana

    Me encantó, muchas gracias Maria Paula por compartir!!

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