El obstáculo que se interpone entre tu y tus sueños

El obstáculo que se interpone entre tu y tus sueños

(Este artículo hace parte del Reto ¡Sí cumplo con mis propósitos para el 2019)

Por muchos años, todos los fines de año yo hacía un listado de todo lo que quería cambiar en mi vida, y me ponía muy feliz porque finalmente, lo iba a hacer… pasaba todo un año, y de mi listado, no había cumplido ni el primer propósito. En algunos casos, solo los cumplía cuando la vida se me ponía muy difícil y ya no había otra opción diferente a hacer los cambios que debí haber hecho mucho tiempo atrás.

Hoy quisiera decirte que no te sientas mal si año tras año escribes el mismo sueño, el mismo propósito y las mismas ganas de hacer cambios en tu vida una y otra vez. ¡A todos nos pasa! y la mayor razón por la que esto ocurre es porque desconocemos que existe una característica muy natural en los seres humanos que no nos permite hacer cambios fácilmente en nuestra vida. Y esta tiene que ver con tus hábitos.

¿Qué son los hábitos? Los hábitos no son más que el reflejo en tu actividad diaria de la anatomía de las redes neuronales de tu cerebro. Cuando tu acostumbras a tu cuerpo y a tu mente a hacer lo mismo durante días, meses y años, las conexiones de tus redes neuronales cerebrales se refuerzan y con ello tus rutinas diarias, tus hábitos y te vuelves un ser casi automático. Si te fijas bien en tu día a día, más del 90% de las cosas que haces todos los días son exactamente iguales a las del día anterior. Eso quiere decir que tu cuerpo, a través de la estructura de tu cerebro y con la ayuda de tu mente, te mantienen en un estado de inmutabilidad.  A tu mente y tu cuerpo les encanta mantenerse igual, ¡eso les da mucha seguridad! ¡Lo conocido es seguro! Y normalmente cuando intentas a hacer algo nuevo, tu cuerpo y tu mente te halan a que vivas dentro de la misma anatomía de tu cerebro. Es lo más fácil para ellos.

Cuando deseas con el corazón hacer algún cambio radical en tu vida, quizá lo logres una, dos o tres veces, pero al día siguiente, vuelves a caer en la misma vida rutinaria.  Muchos de nosotros nos hemos inscrito al gimnasio todos los eneros, vamos muy juiciosos durante las primeras semanas, pero luego, nos llenamos de razones para no seguir yendo. Y así pasa con la mayoría de las cosas que nos proponemos. Esto ocurre porque no hemos “fabricado” en nuestro cerebro nuevas redes neuronales lo suficientemente fuertes y duraderas para que nuestro cuerpo se sienta a gusto con lo nuevo que estás haciendo. A tu mente y a tu cuerpo no le gustan las cosas nuevas, porque se sienten incómodos, para ellos su lema sería: ¡qué mejor que vivir en el mundo de las rutinas y el automatismo! Y te van a llenar una y otra vez de razones para que evites hacer algo nuevo. Quizá te suene conocido este tipo de razones que vienen a tu mente cada vez que vas a hacer algo nuevo: “la otra semana si empiezo” “No me queda tiempo” “Al final no lo necesitaba” “Creo que no es tan importante”, “Hoy estoy cansado”, y así puedo seguir enunciando cientos de razones que se inventa tu mente para evitar cosas nuevas en tu vida.

La única manera de introducir verdaderos cambios a tu vida, de empezar a hacer cosas nuevas y de transformarte realmente, es que construyas un nuevo cerebro y unas conexiones neuronales fuertes que te permitan convertir tus propósitos de fin de año en nuevos hábitos.

Para lograr lo anterior, es importante entonces que tengas un firme compromiso contigo mismo de manera que puedas lograr los cambios que tanto deseas y, de la misma forma un plan para proceder. Solo a través de la repetición y la consciencia diaria de lo que deseas obtener podrás lograrlo, de lo contrario muy probablemente tu mente y tu cuerpo te halarán para que te quedes en el estado que a ellos les parece súper cómodo: te mantendrán quizá infeliz en el trabajo que tienes, infeliz con la pareja que tienes, infeliz con tu cuerpo, pero eso sí, te mantendrá seguro y cómodo porque lo desconocido y lo nuevo les incomoda.

Ya sabiendo cuál es el mayor obstáculo entre tú y tus propósitos y sueños, no queda más que complementar con una buena metodología para poder cumplir con esos propósitos para el 2019.

Ya eres consciente, y ya sabes que cuando en tu mente haya alguna razón que te detenga a comenzar o continuar con tus propósitos, lo único que debes hacer es pasar por alto ese mensaje y mantener en tu mente el gran deseo de hacer cambios en tu vida.

Nos vemos mañana con el primer paso.

Un abrazo y ¡vamos para adelante con este reto!

Mapau

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